Fray Nicolás de Ovando, Comendador de Lares, durante el primer desarrollo económico de Puerto de Plata en el siglo XVI, ordenó la construcción de un camino que uniera a Puerto Plata con la población de La Vega, de donde provenía el mejor y más fino oro en todo el territorio isleño, sirviendo el puerto del Atlántico para su exportación, al igual que de los rubros agrícolas que se producían en el Cibao.
Dicho camino se hizo por disposición del Comendador de la Orden de Alcántara, bien aderezado, y en él se gastaron grandes sumas del Erario Público, así como del peculio personal de Ovando.
Este Camino Real, rodeado de inmensos bosques que sombreaban la ruta, producían en tiempos de lluvia un terreno fangoso propicio para la creación de lagunetas y charcos.
El Camino Real se iniciaba a orillas del Río del Pueblo o Arroyo Los Mameyes, del que debemos reiterar no tenía para entonces él curo actual, sino que corría entonces aproximadamente por lo que hoy es la Calle Salomé Ureña.
En la actualidad, el Camino Real es una vía de intensa actividad comercial y de tráfico vehicular. Se extiende desde el norte en dirección Sudoeste desde el Puente de la Guinea hasta su intersección en la calle 30 de Marzo y Avenida Manolo Tavarez Justo. |