La fauna dominicana, aunque no enteramente conocida no clasificada, lo está mucho más que la flora, y basándonos en los datos suministrados por diversos autores y los contenidos de la obra del Ing. AD. Ferret y en el último censo de la provincia de Santo Domingo, así como nuestras informaciones personales, podemos dar algunos datos sobre la fauna de la provincia, ateniéndonos a los más exactos.
Mamíferos indígenas, la Jutía, la curía y el murciélago de diversas clases. La jutía se parece a una rata, aunque bastante más grande, y no se encuentra sino en los bosques, siendo muy escasos los ejemplares que se han cogido en la provincia. El curí, se asemeja al conejo, pero es más pequeño y muy prolífico; lo hemos criado, pero creyéndolo importado del extranjero. El murciélago es generalmente conocido. Estos tres mamíferos son tenazmente perseguidos por el gato, especialmente los dos primeros que casi siempre desaparecen entre sus garras cuando se trata de domesticarlos.
Mamíferos exóticos, El Caballo. Hay una clase ordinaria generalmente usada para el servicio de carga, y otra que aunque más pequeña conserva los rasgos típicos del caballo traído por los españoles teniendo mucha sangre y gran resistencia. De algunos años a esta parte varios hacendados han obtenido numeroso ejemplares y creado, puede decirse, una raza fina seleccionada con el cruzamiento de cávalos puertorriqueños y cubanos, que se extiende bastante y es el generalmente usada como de silla para viajes, habiéndolos muy mansos y cómodos. La raza caballar está muy extendida en la provincia. El Toro, cuya crianza constituye una de las principales riquezas de la provincia y cuyo número, como puede verse en el censo pecuario, es considerable en la común. La raza vacuna que estuvo muy degenerada hasta hace pocos años y alcanzaba poco crecimiento y muy escasa producción de leche, ha merecido algún cuidado en estos últimos tiempos y va mejorado notablemente con el cruzamiento de la raza holandesa y de toros de las razas Holstein, Freisen y Durham importados de los EE.UU. N. A. El Asno. Muy común y de bastante buena raza, aunque pequeña por lo regular. Existen, sin embargo, ejemplares de buena alzada que se destinan regularmente al cruzamiento para producir mulos o séminos. El Mulo y el Sémino, razas neutras provenientes del burro y yegua o de caballo y burra. Los séminos son escasos, pero los mulos son cada día más abundantes y apreciados para los trabajos urbanos y el recuaje, habiendo varios hacendados que se dedican con especialidad a obtenerlos. Los hay de silla muy resistentes en los viajes por las regiones montañosas. El Cerdo, muy abundante en toda la provincia, habiendo numerosas razas de gran crecimiento que se mejoran constantemente con la selección y por el cruzamiento con sementales importados al efecto; solo hay, puede decirse, una especie semi-montaraz, pues todas las demás son completamente domésticas.
La Cabra, abundante pero degenerada, habiendo, sin embargo, algunas clases que podrían ser rápidamente mejoradas por el cruzamiento de ejemplares traídos de Estados Unidos, de España o Alemania, donde les hay muy buenas y baratas según los datos obtenidos por el departamento de agricultura y el Director de Estadística Nacional. El Ovejo o Carnero, muy escaso porque el clima es poco favorable a su desarrollo, por la abundancia de lluvias, por lo que si no es bien cuidado se enferma o procrea poco; es preferible la crianza de cabras en la provincia. El Perro, los hay de razas escogidas pero la mayor parte, en cantidades excesivas, especialmente en las ciudades y aldeas de la clase llamada faldera, solo sirve para causar molestias y peligro. Es rara la casa de campo que no posee uno o varios, a veces de especies finas y cazadoras, para acompañar a los campesinos en el monteo, y las más de clases que solo sirven para dar la alarma y anunciar la llegada de visitantes e impedirles la entrada hasta que legue el dueño.
El gato, hay de varias razas bastantes conservadas, y en casi todas las casas existen uno o varios para defender del ratón. Es vehículo de numerosas enfermedades, sobre todo las cutáneas que con frecuencia transmite a los niños. La rata y el ratón, muy abundante en todo el territorio y uno de los azotes más grandes de las regiones urbanas y en los cañaverales y cacaotales. Se conocen la clase parda y blanca, pero la última solo se encuentra en las ciudades en escasa proporción. Seria muy útil una activa campaña para extinguirlo, pues está hoy reconocido que como el principal agente de transmisión de la peste bubónica y las aisladas persecuciones que de este roedor han hecho los ayuntamientos deberían mantenerse y multiplicarse par bien de la comunidad. |