Los insectos son casi todos inofensivos y algunos hasta útiles, pero numerosos y molestos muchos de ellos por sus picaduras, especialmente el mosquito y la hormiga. Los más conocidos, entre los indígenas, son: la abeja criolla, que fabrica cera negra, abundante en los bosques y muy dada al robo y al combate; la avispa, de varias clases de picadura dolorosa; el avispón colorado y el albañil; el abejón; el cocuyo, el cigarrón, la luciérnaga, la mosca de varias clases y muy molesta, la mariposa muy variada, el tábano, la cigarra, o chicharra, el grillo, el mosquito de varias clases, el mime, el jején, el malle, el frijol, el sampedrillo el catarrón, la esperanza, la libélula o caballito del diablo, el escarabajo, la hormiga boba y la caribe, de diversas clases, la pulga común y la pulga de nigua, esta última se introduce en la piel, desova en ella produciendo gran dolor y mucho malestar y muere con aplicar petróleo al lugar enfermo, el corta-pico, el ciempiés, el María-palito, de picadura peligrosa, el arador (colorado o abuso) dañino como la nigua y que muere con la aplicación de aguardiente saturado de palillos de tabaco, el comején que destruye cuanto invade, la carcoma que destruye las maderas blandas, especialmente el pino, pero rara vez ataca la caoba, cedro, etc., la escolopendra, el lusio, el alacrán o escorpión, el guabá, la araña de varias clases, siendo ponzoñosas la peluda grande (cacata), la azul y la de vientre rojo, de las que la segunda es la más temida por los campesinos.
Las picaduras de las arañas se neutraliza con la aplicación de amoniaco y la de los demás insectos, avispas, abejas, hormigas, mosquitos etc. con el yodo que hace desparecer de inmediato el dolor y evita la hinchazón. Son exóticos: la abeja de castilla, la italiana y la americana, siendo la segunda la más prolífica y productiva
Hay además la traza, muy dañina en libros y papeles, la garrapata, parásito del ganado vacuno, caballar y mular, la cucaracha de varias clases, y otros insectos más parásitos del cuerpo humano |