El escudo dominicano ha sufrido un largo proceso de modificaciones sucesivas. La historia registra por lo menos 14 escudos. Los primeros tienen elementos comunes con el escudo haitiano. El escudo con detalles más originales y muy parecidos al actual aparece en 1857. Este escudo apareció dibujado en billetes oficiales. El actual fue diseñado por Casimiro N. de Moya, expedido por el gobierno de Monseñor Nouel, fue oficializado en 1913. En 1981, bajo el título de "Banderas y Escudos Dominicanos, el Gral. Ramiro Matos González, publicó un trabajo de gran interés sobre este tema.
El primer escudo de armas tenía dos ramas exteriores de laurel y debajo de éstas, formando un arco, aparecía una serpiente mordiendo y tragando su cola (signo de eterna evolución). En un tercer plano aparecía, abierto y en el centro, el libro de los Evangelios; detrás del libro había un trofeo de armas (una lanza y un fusil con bayoneta calada a la derecha, y un sable y una corneta a la izquierda); arriba del libro había una bandera dominicana. En segundo plano habían dos banderas dominicanas y, en el cruce de las astas, había un gorro frigio (símbolo de la libertad). En primer plano, en la parte inferior, había una cinta ancha con las palabras "República Dominicana y, a ambos lados en la parte inferior, dos cañones con sus respectivas balas esféricos en forma piramidal.
|
Constitución Dominicana, Artículo 96
El escudo de armas de la República tendrá los mismos colores de la bandera nacional dispuestos en igual forma, llevará en el centro el libro de los Evangelios, abierto, con una cruz encima, surgiendo ambos de entre un trofeo integrado por dos lanzas y cuatro banderas nacionales sin escudo, dispuestas a ambos lados; llevará un ramo de laurel del lado izquierdo y uno de palma del derecho, estará coronado por una cinta azul ultramar en la cual se leerá el lema: Dios Patria y Libertad, y en la base habrá otra cinta de color rojo bermellón con las palabras: República Dominicana. La forma del escudo nacional será de un cuadrilongo, con los ángulos superiores salientes y los inferiores redondeados, el centro de cuya base terminará en punta, y estará dispuesto en forma tal que si se traza una línea horizontal que una las dos verticales del cuadrilongo de donde comienzan los ángulos inferiores, resulte un cuadrado perfecto. |